
Lo que voy a contar a continuación, puede herir la sensibilidad de algunos...la mía aun está analizando lo que vio ayer en un programa de Cuatro, llamado "Gente extraordinaria".
Según la RAE extraordinario tiene varias acepciones posibles, entre otras la más común, " fuera del orden o regla natural o común". Para mi sorpresa también figura esta otra "correo especial que se despacha con urgencia"... después de leer lo que voy a contaros, estaréis de acuerdo conmigo en que esta segunda definición es mucho mas apropiada en esta ocasión. Si cambio 'correo' por 'mujer' ya habría hecho un resumen de lo que ayer emitían por televisión. No obstante, este blog se llama "saboreando el saber"...y aunque este sabor de nauseas... hay que probarlo.
Resulta que una tal Laura Doyle, tuvo la maravillosa idea de escribir un "libro" para ayudar a los matrimonios a superar sus dificultades. Entrecomillo 'libro' porque más que eso, es una especie declaración de antiderechos de la mujer. Se trata de la anulación de la misma como librepensadora. Si sigues las pautas que una tal Ellen Hale te enseña, en base a este... no sé como llamarlo, mierda...me gusta, en base a esta mierda, conseguirás estar totalmente sometida a tu marido. ¡Qué bien, ya no tendrás que tomar ninguna decisión por ti misma!...Lo que más me indigna es que haya sido una mujer quien la haya escrito... no lo entiendo, no me entra en la cabeza...la única solución que le veo, es que tenga un convenio con todos los maridos y esté sacando una buena tajada de la muerte de todas estas personalidades...
En fin...para que no leáis esto a ciegas, voy a resumiros de qué va: Existen matrimonios a punto de desmoronarse, y en vez de solucionar las cosas como adultos, marido y mujer toman la decisión de probar algo nuevo. Esto es seguir el súperlibro de la magnífica Laura, que garantiza que si obedeces al hombre de la casa, tu matrimonio será perfecto. Ellas, que supongo estarán tan desesperadas que no ven otra solución, lo intentan. Después de meses lavándose el cerebro, terminan por creer que es cierto. Dejan su trabajo o no, de cualquier manera, nadie salvo ellas puede cuidar el hogar, así que ponen toda su dedicación a intentar dejar todo perfecto,según el gusto de sus maridos. Incluso ellas mismas deben estar a su gusto, me explico, cada día les dicen qué ropa deben ponerse, que corte de pelo deben pedir, les escriben en una agenda qué deben hacer durante el día, cuándo deben de practicar sexo, estar siempre guapas para ellos... Cito una frase textual de uno de los maridos "creo que la obediencia es una buena cualidad en una mujer" y la de una mujer "pienso que Dios creo a la mujer para ayudar al hombre".
Yo pensaba...cómo, o sea, por qué, y de pronto un ápice de esperanza se asoma. Una de las esposas dice algo así como que le molesta que su marido deje tirados los calcetines sucios en el suelo. Es poco, pero pensé: por fin! una que empieza a abrir lo ojos, y continúa "puedo comportarme como una esposa y preguntarle porqué tira sus calcetines sucios (bieeeeeeeen. Pero no acababa ahí) o cambiar mi punto de vista y pensar, gracias a Dios que tengo una marido que tira calcetines" WTF???
En este reportaje se ve a mujeres que en su día tuvieron personalidad, que eran luchadoras, competentes, trabajadoras, y que gracias a un puñetero libro que se aprovecha de la vulnerabilidad de mujeres perdidas, han ido perdiendo todo, hasta tal punto que duchan a sus maridos, practican sexo aunque no quieran, dejan sus trabajos para que sea él quien se encargue de la economía de la casa...todo para "salvar" su matrimonio.
¿Es que no ven que se trata de un retroceso? No entiendo como Laura Doyle no se da cuenta de que gracias a ella todos los avances que han conseguido millones de personas que luchan por la igualdad se echan a perder gracias a su estúpido libro, que no es más que la anulación de unas personas para engordar el ego de otras. Los maridos, ante esto se sienten aliviados por haber conseguido por fin que sus mujeres sean las esposas perfectas. Y yo les pregunto, ¿esposas o robots?, ¿Sois tan egocéntricos que queréis mas a un producto que habéis ido diseñando que a la mujer con la que os casásteis?, ¿Qué parte de la nada que les queda os gusta más?
Tengo 21 años, no estoy casada (y si tiene que ser así doy las gracias por estar libre, nunca mejor dicho), pero sé que la perfección no existe, y como consecuencia un matrimonio perfecto tampoco. Por tanto, estas personas están viviendo en una mentira cada día. No siempre será de nuestro agrado, no siempre estaremos de acuerdo, pero si la convivencia entre dos personas no es posible incluso después de haber cedido uno y otra, incluso después de haber apostado ambos por lo que un día les unió...sólo quedan dos soluciones: aguantar juntos a pesar de las contradicciones, o dejar que algo que en su día valió la pena se quede en un buen recuerdo y seguir adelante, cada uno por su lado. La opción de este libro ni la contemplo, porque estoy hablando de personas...
Extraordinaria: Dícese de la mujer especial que se despacha con urgencia
